VENCER LA TIMIDEZ

La timidez se puede definir como el sentimiento de aprehensión, falta de confort o incomodidad que experimenta una persona cuando se aproxima a otras. Especialmente en nuevas situaciones o con gente fuera del entorno más próximo es difícil vencer la timidez. A veces la timidez se debe a un conjunto de factores hereditarios y del entorno y puede ser un rasgo característico de la personalidad. Pero también puede ser que sea un rasgo propio de ciertas etapas de la vida.

Así que el papel de la familia y el entorno es clave para ayudar al niño tímido a superar sus dificultades. Que poco a poco, vaya ganando confianza y seguridad en sí mismo, para que así la timidez no se convierta en un problema. ¡Hay que estar alerta!

 Breves consejos para ayudar al niño

  • Evitar la sobreprotección. Los padres sobreprotectores hablan en nombre de su hijo y acuden a consolarle cada vez que se muestra retraído. Tampoco es aconsejable evitar las situaciones que pueden ser incómodas para el pequeño, ya que el aislamiento social solo acrecienta el problema.
  • No hay que insistir ni forzarle. La reacción de algunos padres ante la timidez de su hijo es insistirle en que sea abierto. Apremiarle para que tenga una conducta para la que no está preparado;  «Saluda», «no te escondas», «vete a jugar con los niños».
  • No hay que etiquetar. No es recomendable escudar ante los demás la actitud del pequeño con el clásico «es que es muy tímido». Ante una situación nueva, es mejor dejar que se relaje poco a poco, hasta que la acepte con normalidad.
  • Ofrecer oportunidades para relacionarse. Quedar con otras familias, hacer un deporte en equipo o salir con frecuencia al parque… Es lo que pueden ofrecer los padres para practicar las habilidades sociales de sus hijos. Es importante acompañarle al principio para proporcionarle la seguridad que necesita.
  • Padres sociables, niños sociables. Si los pequeños observan que sus padres adoptan un comportamiento y una actitud sociable ante las circunstancias nuevas. Entonces aprenderán y asumirán esta forma de actuar con toda naturalidad.
  • Reconocer sus méritos. Es importante que los padres valoren sus actitudes positivas ante la timidez y reconozcan con palabras el mérito del pequeño. Este reconocimiento le ayudará a confiar en sus capacidades y le hará sentirse más seguro en futuras ocasiones.

Sobre todo hay que animar a un niño tímido a ser él mismo, es decir, no se trata de “cambiar de personalidad”. Sino de ganar habilidades de comunicación y relación con otras personas y a creer en uno mismo. Está bien que los niños prueben otras maneras de relacionarse o conversar que utilicen otras personas, pero deben de hacer y decir lo que mejor encaje con su propio estilo.

Recursos

Os proponemos algunos cuentos que hablan sobre vencer la timidez: «Mimí tomatito», Laure Montloubou, ed. Cubilete (+3 años). Entrañable y conmovedora historia de Mimí, una pequeña que era tan tímida que casi no hablaba. Todos llamaban Tomatito pues solo oír su nombre se ponía colorada. Gracias a su profesora logrará vencer su timidez y su miedo escénico.

«Tengo un dragón en la tripa», Beatriz Berrocal, ed. Everest (+6-7 años). Este libro es fantástico para niños (y no tan niños) con miedo escénico, pánico a hacer el ridículo o que se angustian si deben hablar en público. Y es que todos tenemos dragones (miedos) en la tripa, pero también lo necesario para vencerlos.

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