CÓMO NO ABURRIR HABLANDO: FORMADORES

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Hablar en público es una cualidad que todo el mundo debería dominar. Los grandes oradores de la historia no nacieron con ese talante, podían tener más o menos facilidad de palabra pero con la experiencia llegaron a dominar el don de la palabra y el carisma para enfrentarse a diferentes públicos. La verdad es que el talento innato ayuda, pero se puede aprender a comunicar con esfuerzo y empeño si se le pones ganas y se hacen ejercicios para superarse.

“Cuando alguien ama lo que hace se nota, cuando no amas lo que haces se nota aún más” Steve Jobs

Cuando no trasmitimos bien lo que queremos decir, nuestra “no comunicación” es detectada por el público de manera inconsciente que empieza a mostrar falta de atención y hasta sueño. Falta de rigor, de preparación, de conocimientos, de valor… Seguramente, mucho de esto no es cierto, pero es lo que transmiten nuestra cara de pánico y nuestros titubeos cuando nos ponemos frente a un público y no dominamos el arte de hablar. Desde Colectivo Tándem queremos compartir una serie de pautas con las que trabajan nuestros profesores, formadores, comerciales y expertos en comunicación, a la hora de ponerse frente a los diferentes colectivos con los que interactuamos (infancia, juventud, padres y madres, profesores, proveedores…):

 

¿Cómo ser más carismático?

  1. Mantener una energía muy positiva. Hay que ganarse a la gente. Saluda a todos, asiente, hay que causar una buena impresión.
  2. Buen humor. Siempre hay que mantener un buen clima, incluso contando alguna anécdota graciosa, “hacerlos reír romperá barreras”.
  3. Cómo contar una buena historia. Asegúrate de captar la atención de los demás. Ser fervoroso de tu historia, no bajes el tono. Hay que meterse en el personaje.
  4. Hacer brillar a otros. Apoya a los demás, anímales a que sigan contando su historia. Hay que ganarse a las personas. No hace falta ser el protagonista en todo momento.

 

¿Cómo puedes contar una buena historia? Asegúrate de incluir estas características:

  1. Que sea aplicable a la vida real. Es necesario que la gente se pueda identificar fácilmente con tu historia. Por eso os recomendamos que la historia que utilices sea una representación de la vida cotidiana, incluyendo situaciones que a cualquiera nos podrían suceder.
  2. Que sea práctica. No agregues detalles innecesarios que puedan aburrir a tu público y que provoquen que se pierda el punto central de tu narrativa.
  3. Que tenga un mensaje. Tu historia debe encerrar un mensaje importante que esté relacionado a tu tema de alguna manera, ya sea para reforzar alguno de tus puntos importantes, para empezar a abordar tu tema o para cerrar y condensar lo que acabas de decir.
  4. Que contenga suspense. De inicio incluye un poco de suspense a tu narración, esto lo puedes lograr poniéndole intención a tus palabras, haciendo pausas y cambios de voz. De esta manera, tendrás a las personas muy alerta en todo momento.

 

Y por último, las 7 pautas que siempre debes tener en cuenta:

  1. Habla de algo que te apasiona. Algo que te haga disfrutar, incluye tus experiencias y vivencias personales en el tema del que vayas a exponer.
  2. Conecta con los intereses de tu público (siempre interesa obtener algo valioso de la charla). Piensa… ¿cuál es la motivación más importante que les puedo mencionar para que realmente me escuchen?
  3. Habla menos, inspira más. Sé breve, conciso y preciso. Elige la información más indispensable. Comparte historias de éxito, personales o de otros… “escuche una historia el otro día”.
  4. Conversa con tu público de manera natural y auténtica. No tienes que ser formal, hay que ser natural. Haz que tu público sienta que tu conversación es auténtica.
  5. Inspira confianza con tu lenguaje corporal. Muévete naturalmente, exprésate con todo tu cuerpo.
  6. Proyecta una voz poderosa y memorable. Practica el volumen, modulación y entonación.
  7. Regala un momento en tu presentación cargado de emoción. El mensaje deber ser valioso, conciso y práctico.

Esperamos que te sea de utilidad y nunca olvides ¡SONREIR!

Deja un comentario